martes, 2 de diciembre de 2014
DEFINICION DE DESARROLO HUMANO
DESARROLLO
HUMANO
Desarrollo humano, según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), es aquel que sitúa a las personas en el centro del
desarrollo. Trata de la promoción del desarrollo potencial de las personas, del
aumento de sus posibilidades, y del disfrute de la libertad para vivir la vida
que valoran. La publicación más importante sobre desarrollo humano es el Informe Anual Mundial sobre el Desarrollo Humano del PNUD. El desarrollo
humano es el proceso por el que una sociedad mejora las condiciones de vida de sus miembros a través de un
incremento de los bienes con los que puede cubrir sus
necesidades básicas y complementarias, y de la creación de un entorno social en el que se respeten los derechos humanos de todos ellos. También se considera
como la cantidad de opciones que tiene un ser humano en su propio medio, para
ser o hacer lo que él desea ser o hacer. El Desarrollo Humano podría definirse
también como una forma de medir la calidad
de vida del ser humano en el
medio en que se desenvuelve. En un sentido genérico, el desarrollo humano es la
adquisición de parte de los individuos, comunidades e instituciones, de la
capacidad de participar efectivamente en la construcción de una civilización
mundial que es próspera tanto en un sentido material como espiritualmente;
también es muy importante decir que el desarrollo humano, es parte integral
para que el uno como individuo logre un conocimiento más profundo de sí mismo,
es decir, no tanto de forma externa, si no ya más íntima con uno mismo.
HISTORIA ESCRITA DE LA RADIONOVELA "TOCA FONDO, LEVÁNTATE Y ALCANZA EL CIELO"
RADIONOVELA:
“TOCA FONDO, LEVÁNTATE Y ALCANZA EL CIELO”
Alejandra es una joven de 16 años. Ella nació dentro de
una familia que la amaba, conformada por su padre, su madre, y sus dos hermanos
mayores. Todos eran muy unidos y felices. Su madre no tenía un trabajo, puesto
que no terminó sus estudios y nadie le quería dar empleo, así que decidieron
que el padre de Alejandra se haría cargo
de los gastos de la familia.
Pero cuando Alejandra tenía 14 años, su padre falleció en
un accidente automovilístico. Fue un dolor muy fuerte para toda la familia.
La madre de Alejandra, quien se quedó a cargo de sus dos
hermanos y de ella, no sabía que sería de su vida y las de sus hijos de ahora
en adelante, puesto que nadie le quería dar empleo. Así que decidió trabajar en
los quehaceres domésticos de casas ajenas para sacar adelante a sus hijos. Su
sueldo no era muy alentador, y tanto ella como sus hijos pasaban muchas
necesidades, sin embargo era lo único que podía hacer para mantener a sus
hijos.
Al cabo de un año de haber fallecido su padre, la madre
de Alejandra conoció a un hombre que, desde el punto de vista de ella, era
alguien encantador. Lo trató varias semanas y al cabo de dos meses decidieron
empezar una relación de noviazgo.
Al enterarse Alejandra y sus dos hermanos, se opusieron
rotundamente a la relación de su madre con ese hombre, pues ellos consideraban
que no era un buen hombre y que no podían permitir que ocupara el lugar de su
padre al año de que éste hubiera fallecido.
Sin embargo a la madre de Alejandra no le importó lo que
sus hijos creyeran y continuó su relación con aquel hombre. A los 10 meses de
haberlo conocido, decidieron casarse, y así lo hicieron pese a que Alejandra y
sus dos hermanos nunca estuvieron de acuerdo.
El ahora esposo de la madre de Alejandra, es decir, su
padrastro, se fue a vivir con ellos a su casa. Durante los primeros días, todo
parecía ir bien, su madre y él no tenían problema alguno, pero con el paso de
los días, al cabo de unas semanas, todo cambió.
El padrastro de Alejandra era un hombre con adicción al
alcohol y se la pasaba todo el día bebiendo, no trabajaba ni hacía algo
productivo.
La madre de Alejandra que no podía con los gastos de sus
hijos sola, ahora tenía que cubrir también los gastos de su nuevo esposo, y no
conforme con eso, también tenía que cubrir el dinero que él gastaba en alcohol,
porque si no lo hacía, él la golpeaba.
La madre de Alejandra creía que con el tiempo su esposo
cambiaría y se volvería un hombre de bien que cuidaría de ella y sus hijos y la
ayudaría con los gastos del hogar.
Sin embargo, pasaban los meses y eso no sucedía. Cada vez
su esposo se volvía más violento y la golpeaba más fuerte y ella era incapaz de
hacer o decir algo, simplemente lo permitía.
Día tras día ella trabajaba más horas para cubrir los
gastos del alcohol de su marido, que
cada vez parecían aumentar más, mientras sus hijos en ocasiones no tenían
alimento por falta de dinero, pero ellos preferían no comer, con tal de que su
madre le diera el dinero a su padrastro para que no la golpeara. Tanto ellos
como su madre le tenían mucho miedo a su padrastro.
La madre de Alejandra ya no sabía qué hacer, sentía
impotencia de no poder cubrir las necesidades de sus hijos por gastar el dinero
en alcohol para su esposo, pero al mismo tiempo sentía mucho miedo de él como
para hacer algo. Cada día pasaba más tiempo en su trabajo, descuidando así a
sus hijos.
Tanto Alejandra como sus dos hermanos, asistían a la
escuela por la mañana, y por las tardes, al salir de la escuela, regresaban a
su casa. Convivían a diario con su padrastro puesto que él siempre estaba en
casa bebiendo. La actitud de su padrastro era cada vez más violenta, pero ya no
era solo con su madre, sino que ahora también comenzaba a golpearlos a ellos
por su estado de ebriedad y porque según él, su madre no cumplía con pagar los
gastos del alcohol y golpear a sus hijos era una forma de venganza contra ella.
La madre de Alejandra no se daba cuenta de lo que sucedía
puesto que siempre estaba trabajando y sus hijos no le mencionaban nada para no
preocuparla, sin embargo día tras día la situación empeoraba, inclusive su
padrastro los había obligado a trabajar a los tres y les quitaba el dinero para
gastarlo en alcohol.
Un día al llegar de su trabajo, la madre de Alejandra
observó que su hija tenía un gran moretón en su brazo y preocupada le preguntó
lo que le había pasado, pero ella se negó a decir la verdad y mintió diciendo
que se había caído en la escuela. La madre no estaba muy convencida de que
fuera verdad lo que su hija le decía y al observar con el paso de los días que
sus otros dos hijos también tenían moretones similares a los de Alejandra,
decidió hablar con ellos para que le explicarán lo que sucedía.
Al principio se negaban a hablar, pero después de mucho
insistir consiguió que Alejandra le contara la verdad.
La madre de Alejandra muy molesta con su esposo, decidió
hacerle frente, porque aunque le tuviera tanto miedo, no iba a permitir que
golpeara a sus hijos.
Un día cuando ni Alejandra ni sus hermanos se encontraban
en casa, el padrastro de Alejandra se hallaba sentado en el sofá, bebiendo una
botella de licor, cuando la madre de Alejandra decidió hacerle frente y tomando
todo el valor que pudo, se le acercó y le dijo que a partir de ese momento
tenía que irse a vivir a otro lado, pues ella no iba a permitir que volviera a
golpear a sus hijos y no pensaba seguir manteniendo a un ebrio.
El padrastro de Alejandra, furioso, golpeó a su esposa,
hasta que ella cayó al piso golpeándose la cabeza y sin reacción alguna. El
padrastro de Alejandra no supo que hacer y huyó de la casa sin dejar rastro.
Horas después cuando Alejandra y sus hermanos volvieron a
casa, hallaron a su madre en el suelo y sin señales de vida. Había fallecido.
Inconsolables lloraron.
Pasados algunos días, Alejandra tenía un sentimiento de
culpa, pues creía que si ella no le hubiera dicho a su madre que su esposo la
golpeaba tanto a ella como a sus hermanos, eso no habría pasado, y ella aún
seguiría con vida.
El sentimiento de culpa la invadía y cada vez era mayor.
Se sentía responsable de la muerte de su madre.
Sus dos hermanos mayores que ya tenían 18 y 19 años
decidieron que ellos trabajarían, mientras ella se dedicaba a sus estudios y a
mantener limpia su casa.
Alejandra era muy querida por una maestra en especial,
quien consideraba que Alejandra era una niña muy responsable.
Sin embargo Alejandra cada día bajaba más su rendimiento
en la escuela y la maestra preocupada, le preguntó lo que sucedía. Alejandra no
pensaba decirle nada, sin embargo ya no podía más con aquella sensación de
culpa, así que decidió contarle la historia de su vida a su maestra, pues
confiaba en ella.
La maestra impactada por la historia de Alejandra no
sabía que decir. Así que tomó una decisión, le dijo a Alejandra que ella podía ayudarlos
un poco económicamente, si Alejandra y sus hermanos estaban de acuerdo.
Tanto Alejandra como sus hermanos aceptaron la ayuda de la maestra.
Pasados los meses Alejandra decidió ayudarle a la maestra
en los quehaceres domésticos de su casa como una forma de agradecimiento por
todo lo que hacía por ellos, mientras la maestra le explicaba los temas que
Alejandra no entendía. Fue allí donde conoció al hijo de la maestra, un joven
muy apuesto y educado dos años mayor que ella, es decir de 18 años.
Alejandra se sentía muy feliz de disfrutar tanto de la
compañía de su maestra como del joven hijo de la maestra. Él conocía la
historia de Alejandra y la admiraba mucho por su capacidad de salir adelante
junto a sus hermanos. Se hicieron amigos y al cabo de un año comenzaron una
relación de noviazgo.
Todos eran felices, tanto Alejandra como él, su madre y
los hermanos de Alejandra. Convivían diariamente y el joven le ayudó a
Alejandra a superar el sentimiento de culpa por la muerte de su madre. Para
Alejandra, él era el joven perfecto y lo amaba.
Pero al cabo de unos meses de haber comenzado a ser
novios, mientras se encontraban solos un día, se dejaron llevar por el momento
y por el amor que sentían el uno por el otro y mantuvieron una relación sexual.
Al cabo de unos días, él joven comenzó a apartarse de
Alejandra y ella creyó que era porque ya no la amaba y la había engañado. Así
que para intentar retenerlo le dijo que esperaba un hijo de él, aunque ella no
sabía que eso era realmente verdad.
El joven le explicó que si había estado distante los
últimos días no era porque no la amara, sino porque tenía algunas
preocupaciones de su universidad, y aunque eran muy jóvenes para ser padres, él
aceptaría su responsabilidad porque la amaba y deseaba formar una familia con
ella.
Pasados algunos días Alejandra se sentía culpable por
engañar a su novio diciéndole que estaba embarazada cuando según ella no era
verdad, pero para su sorpresa, al cabo de unas semanas, descubrió que realmente
lo estaba.
Al cabo de unos meses, cuando Alejandra cumplió la
mayoría de edad, ambos se casaron y a los pocos días nació su bebé.
Alejandra quien había dejado de estudiar el último año
por su embarazo y por su boda, decidió que continuaría sus estudios para tener
una profesión y no pasar por lo que su madre sufrió. Alejandra anhelaba ser un
buen ejemplo para su bebé y deseaba con todas sus fuerzas ser capaz de darle lo
mejor a su hijo para que no sufriera por lo que ella pasó. La situación del
bebé era muy diferente a la de Alejandra, pues él tenía una familia que lo
amaba con todas sus fuerzas, una madre que no permitiría que nada le pasara, un
padre que los amaba, los protegería siempre y los mantendría, unos tíos que lo
querían mucho y una abuela que lo consentía demasiado.
Al cabo de 5 años, Alejandra concluyó sus estudios de
universidad y se recibió profesionalmente, consiguió un empleo muy bien
remunerado y junto a su esposo, mantenían a su hijo, mientras permanecían
unidos y amándose como el primer día.
Cuando su hijo tuvo la edad suficiente para comprender la
historia de su madre, le dijo a Alejandra: Mamá, no sabes lo orgulloso que me
siento de que tú seas mi madre, eres la persona más increíble que conozco y te
agradezco todo lo que has hecho por mí. Te amo mamá.
Alejandra soltó una lágrima de felicidad y abrazó a su
hijo y a su esposo. La pesadilla que vivió en su adolescencia finalmente había
terminado y de ahora en adelante sería feliz junto a su familia, porque tenían
algo que estaba por encima de todas las cosas. Y ese algo es… el amor.
FIN
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

